De ninguna manera es una escena reciente, pero sin dudas es una de esas que siempre se podrán disfrutar. Pasen y corroboren lo que digo.
Miren lo que son las cosas... Cuando decidimos incluir esta escena en nuestro tan particular catálogo, no habíamos caído en la cuenta de que faltan tan solo dos semanas para que cumpla DIEZ AÑOS.
Así es.
Fue estrenada por Helix el 14 de abril de 2015, cuando Evan Parker estaba en la cima de su popularidad y el flacuchento Greco Rai recién se iniciaba en su corta pero interesante carrera como actor porno.
Debemos confesar (hablo en plural porque es una opinión compartida por todos los irresponsables de este blog) que Evan nunca fue uno de nuestros favoritos, dentro del tan bien nutrido universo Helix. Si bien no es feo, tampoco es particularmente atractivo (exceptuando su verga) ni tampoco es que destaque por su carácter jovial y multifacético. En general suele verse con gesto serio y las sonrisas, en sus apariciones, suelen ser escasas. No obstante, coge bien (¡para eso es que le pagan!) y reconocemos que algo debe tener como para mantenerse en cartel durante casi siete años (2012-2018) en esa picadora de carne que es el mundo del porno gay.
Con Greco nos sucede todo lo contario. Sobre todo a Fede que, de un tiempo a esta parte, viene librando batallas épicas contra la homofobia de su entorno ingenieril, habida cuenta de que se trata de una rama de la ciencia en la que los machos todavía creen que la mejor manera de conquistar a una mujer es dándole con un garrote en la cabeza y arrastrándola de los cabellos hasta su cueva. Un ambiente en el que la sola sospecha de homosexualidad lo vuelve a uno sospechoso de vaya uno a saber qué delitos. En su entorno, un niñito apenas legal (aunque experimentado como pocos) del estilo de Greco Rai sería desollado en la plaza pública por los defensores de la hombría y la machirulez. ¡Con lo que le gustan las mariconas a Fede!...
El guión establecía que Evan tenía que realizar una especie de interview previo, para que todos fuéramos conociendo al recién llegado a la empresa. Y la verdad es que los resultados no han sido muy brillantes, jeje.
Con su rostro pétreo imperturbable, Evan indaga en la historia de Greco y el diálogo termina siendo un poco confuso. Aun así, Greco se muestra como un chico que sabe lo que quiere (o dice saberlo). No sé si le creemos demasiado ese personaje de niño superado que se monta, pero lo cierto es que tampoco es importante. Una vez que se inicia la acción, dos cosas quedan más que claras:
1) Greco es uno de esos pasivos que enaltecen su condición.
2) Evan se lo coge muy pero muy bien, aunque no da la impresión de haber comprendido cabalmente las últimas declaraciones del novato.
A ver, muchacho... El niñito dijo claramente que le gusta que le den duro. Habló de tirones de pelo y ahorcamientos... Y no es que quedáramos decepcionados con el producto final... pero al igual que días atrás con Samuel y Ramil, a mí se me hace que Grequito se quedó con ganas de más.
¿Ustedes qué opinan?
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